UN POCO DE HISTORIA

COMPROMISO CIUDADANO

nació en 1999

CUANDO MEDELLÍN ESTABA ATRAPADA POR EL MIEDO Y LA DESESPERANZA

y era claro que la política tradicional no tenía interés en cambiar el rumbo.

UN GRUPO DE CIUDADANOS DE DIVERSOS ORÍGENES - LAS ORGANIZACIONES SOCIALES, LA ACADEMIA, EL EMPRESARIADO - SE CANSÓ DE REPETIR CÓMO DEBERÍA CONDUCIRSE LA SOCIEDAD Y PASÓ A AFIRMAR:

nos vamos a meter a la política y lo vamos a hacer nosotros.

Con unos principios explícitos, un diagnóstico sobre la situación de la ciudad, los primeros compromisarios empezaron el camino que hoy seguimos recorriendo.​

 

En la primera campaña en 1999, el movimiento presentó a uno de sus fundadores, Sergio Fajardo, como candidato a la Alcaldía de Medellín. El resultado fue excepcional: Fajardo sacó 60.000 votos sin tener padrinos políticos ni pagar un peso por un voto.

 

La ciudad descubrió el significado de la política de Compromiso Ciudadano, la que se hace en la calle, caminando, escuchando, estudiando, trabajando.

Durante los tres años siguientes, los compromisarios siguieron recorriendo la ciudad. La construcción de la confianza con la ciudadanía en ese proceso tuvo un resultado natural: en 2003, Sergio Fajardo barrió en las elecciones a la alcaldía.

Durante la primera alcaldía de Compromiso Ciudadano, en cabeza de Fajardo, demostramos una idea que ha sido fundamental para el desarrollo de nuestro movimiento:

 

De la forma cómo se llega al poder, así se gobierna.

Las dos campañas (2000 y 2003) libres, cívicas e independientes que construyeron confianza con la ciudadanía en la calle de Medellín resultaron, naturalmente, en un gobierno libre de ataduras politiqueras y que pudo conformarse con los mejores ciudadanos, exigiéndoles tan solo que compartieran los principios de Compromiso Ciudadano, conocieran el tema de su trabajo tuvieran sensibilidad social y fueran honestos.

Así, dimos muestra de cómo se lucha contra el clientelismo que acostumbra a hacer repartijas en el poder a cambios de apoyos en las elecciones. No sobra recordar que el clientelismo es la puerta de entrada a la corrupción.

Medellín, durante la alcaldía de Fajardo, pasó del miedo a la esperanza.

Alonso Salazar, otro fundador de Compromiso Ciudadano, continuó la labor de Fajardo y consolidó el rumbo de Medellín que se transformó totalmente en los comienzos del siglo XXI.

La ciudad que en 1991 era la más violenta del mundo y que al final del 2003 sobrevivía operaciones militares en sus barrios y tenía amplia desconfianza en sus gobernantes, vio cómo el talento de la gente podía encontrar un camino para surgir.

 

Esas son las Razones de la Esperanza.

Paralelamente, representantes de Compromiso Ciudadano entraron al Concejo de Medellín y así aprendimos, poco a poco, a hacer trabajo en los cuerpos colegiados.

Con una labor seria, rigurosa, atenta a la conducción del poder ejecutivo, nuestros concejales demostraron cómo desde el Concejo de una ciudad se puede aportar al desarrollo, con exigencia, pero construyendo en conjunto con los demás actores políticos.

En estos años, descubrimos el reto de la organización política cuando el movimiento está en el poder. La forma tradicional de hacerlo es bien conocida: en el mejor de los casos, utiliza el poder para repartir entre sus apoyos (a esto le han llamado “mermelada” en los tiempos recientes), y, en el peor de los casos, sencillamente se roba la plata.

Para un movimiento independiente como Compromiso Ciudadano fue un proceso de descubrimiento interesante, y que debemos seguir discutiendo: no es lo mismo estar por fuera del poder y presentar una visión alternativa de lo público que estar gobernando, consolidar nuevos liderazgos y, al mismo tiempo, que el gobierno sea transparente, eficiente y que no privilegie a ningún grupo o ciudadano por su posición política.

 

Durante la alcaldía de Salazar, Sergio Fajardo lideró el nuevo paso en la historia de Compromiso Ciudadano.

 

Durante todo el 2009, Fajardo recorrió el país en donde encontró miles de ciudadanos que compartían nuestra visión política.

Recogimos firmas para presentar a Fajardo como candidato presidencial en 2010 y a una lista de hombres y mujeres de trayectoria impecable al Senado de la República. Electoralmente, no tuvimos éxito y, al no superar el umbral legislativo, no logramos consolidar a Compromiso Ciudadano en partido político.

Políticamente, sin embargo, fuimos exitosos: en medio de una aguda polarización fuimos coherentes y consistentes con nuestra visión reconciliadora, construimos una propuesta programática con insumos de todas las regiones del país, participamos en el debate público sin entrar a las cañerías de la politiquería y demostramos que se puede hacer política sin comprar votos. En síntesis, probamos que no tenemos precio, tenemos dignidad.

En alianza con Antanas Mockus, Fajardo fue candidato vicepresidencial en 2010.

Este primer paso en la escena nacional, dejó muchos aprendizajes políticos y, sobre todo, un grupo de colombianas y colombianos que demostraron que tienen interés, pasión y el conocimiento para transformar el ejercicio político en cada región del país.

El siguiente capítulo de esta historia abreviada, y en construcción, fue la campaña y la gobernación de Fajardo en Antioquia, donde se obtuvieron numerosos reconocimientos como el de mejor gobernador del país.

En Antioquia, convertimos la educación en el eje de todo el trabajo de gobierno.

​​

Este departamento tiene todas las complejidades de Colombia en un espacio más pequeño. Gobernar un departamento es distinto a gobernar una capital y es el complemento de estas experiencias, nuestro mayor valor para haberle podido presentar al país una futura candidatura presidencial.

En la campaña presidencial del 2018, Compromiso Ciudadano recogió cerca de un millón de firmas para presentar la candidatura presidencial de Sergio Fajardo. Volvimos a recorrer el país y a reunir a ciudadanos de todos los rincones alrededor de una propuesta que giraba alrededor de la educación, la lucha contra la corrupción y la reconciliación.

Compromiso Ciudadano hizo parte de un hito importante en la historia, la construcción de la Coalición Colombia con el Polo Democrático Alternativo y la Alianza Verde.

Demostramos que, además de poder ser diferentes sin ser enemigos, podemos ir más allá y construir propuestas enriquecidas con la diversidad de nuestras experiencias. Convencimos a millones de ciudadanos que confiaron en que Colombia merecía un Presidente Profesor.

La campaña presidencial del 2018 ha sido el paso más importante de la consolidación del movimiento a nivel nacional, ya que la base fue el trabajo de las diferentes regiones alrededor de un programa común. Avanzamos en la construcción de una narrativa de la identidad colombiana, alejada de la corrupción y la violencia, lejana de los odios y la polarización. Creemos que es un aporte importante.

En Compromiso Ciudadano no creemos en la política, ni el gobierno, que se hace desde el “centro” del país y las “regiones” solo aparecen para mover unos votos.

 

Creemos profundamente que en un país de regiones.

Para finalizar, y no menos importante, en este último paso avanzamos a convocar a las mujeres colombianas a construir en el mundo político, muchas veces machista. Aunque nos falta mucho trecho por recorrer, estamos convencidos que empezamos un camino sin reversa en el empoderamiento de las mujeres en nuestro movimiento y, ojalá, en la política colombiana.

 

Hoy, Compromiso Ciudadano está concentrado en impulsar que más colombianos se atrevan a participar en política. Desde noviembre de 2018, tenemos abierta la Escuela de Formación Política y estamos apoyando un importante número de candidatas y candidatos en las elecciones regionales.

En Antioquia, convertimos la educación en el eje de todo el trabajo de gobierno.

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Este departamento tiene todas las complejidades de Colombia en un espacio más pequeño. Gobernar un departamento es distinto a gobernar una capital y es el complemento de estas experiencias, nuestro mayor valor para haberle podido presentar al país una futura candidatura presidencial.

En la campaña presidencial del 2018, Compromiso Ciudadano recogió cerca de un millón de firmas para presentar la candidatura presidencial de Sergio Fajardo. Volvimos a recorrer el país y a reunir a ciudadanos de todos los rincones alrededor de una propuesta que giraba alrededor de la educación, la lucha contra la corrupción y la reconciliación.

Compromiso Ciudadano hizo parte de un hito importante en la historia, la construcción de la Coalición Colombia con el Polo Democrático Alternativo y la Alianza Verde.

Demostramos que, además de poder ser diferentes sin ser enemigos, podemos ir más allá y construir propuestas enriquecidas con la diversidad de nuestras experiencias. Convencimos a millones de ciudadanos que confiaron en que Colombia merecía un Presidente Profesor.

La campaña presidencial del 2018 ha sido el paso más importante de la consolidación del movimiento a nivel nacional, ya que la base fue el trabajo de las diferentes regiones alrededor de un programa común. Avanzamos en la construcción de una narrativa de la identidad colombiana, alejada de la corrupción y la violencia, lejana de los odios y la polarización. Creemos que es un aporte importante.

En Compromiso Ciudadano no creemos en la política, ni el gobierno, que se hace desde el “centro” del país y las “regiones” solo aparecen para mover unos votos.

 

 

Creemos profundamente que en un país de regiones.

Para finalizar, y no menos importante, en este último paso avanzamos a convocar a las mujeres colombianas a construir en el mundo político, muchas veces machista. Aunque nos falta mucho trecho por recorrer, estamos convencidos que empezamos un camino sin reversa en el empoderamiento de las mujeres en nuestro movimiento y, ojalá, en la política colombiana.

 

 

Hoy, Compromiso Ciudadano está concentrado en impulsar que más colombianos se atrevan a participar en política. Desde noviembre de 2018, tenemos abierta la Escuela de Formación Política y estamos apoyando un importante número de candidatas y candidatos en las elecciones regionales.